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Salió volando despedida, no sabía que ese hechizo le iba a salir tan caro. Se suponía que solamente tenía que borrar sus huellas, pero en vez de eso había derruido la mitad del pasillo. No podía ya dar marcha atrás, se levantó mientras pensaba como podía proseguir.
Pensó y pensó. Al final llegó a la conclusión que mejor hubiera sido haber pedido ayuda y no haberlo intentado sola, y es que por mucho que le molestara, había cosas en las que uno no tenía que estar solo.
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