Miraba los dedos entrecruzados, ese simple gesto le revolvió el estómago. Hacía mucho tiempo que no compartía un gesto tan íntimo con alguien. Un breve roce de sus labios le hizo sonreír. Caricias, deseos, sentimientos flotaban en el aire. Sus dedos se separaron al igual que sus corazones.
Se sentía observada, allí estaba Él mirándole como si todo se acabase ahí. Pero ella sabía que no podía ser así, que tenía que acabar con un momento épico como siempre ocurría en las películas. Siguieron mirándose, hasta que Ella sonrió, ¿Qué más podía hacer?
No quería despertar, prefería seguir vagando por sus sueños. En donde todo era como Ella quería y en donde nada malo ocurría. Allí donde podía volar por sus ciudades preferidas, o donde podía encontrarse con Él. Unos sueños que podían tener sentido, pero donde otros carecían totalmente de ello. Y así quería estar, vagando por ese irreal mundo pero en el que nunca le hacían daño.
¡Nuevo vídeo en el canal! En esta ocasión he querido indagar en las diferencias culturares que he podido observar entre Andaluces y Vascos ¡Espero que os guste! Compartid, dale a like y comentad, ¡Todo es bienvenido!