El miedo al rechazo está patente y cuando conocemos alguien al principio, solemos marcar nuestros puntos de vista, pero cuando el grado de conocimiento va aumentando, nuestra valentía va disminuyendo. Y no es que no digamos las cosas pero ya no lo hacemos tan directamente sino dando más rodeos.
Hablar es lo fácil, expresar es lo complicado ¿Empezamos?