Hay una frase que me encanta y que siempre me repito "Fue bonito mientras duró" sea para lo que sea, aunque lo bonito todavía no haya terminado, pero es mejor vivir cada día que estar pensando en el que pasará.
Hoy en día todo el mundo va con prisas, te paras a mirar a tu alrededor y es un no parar de correr, un no parar de mirar el móvil, un no parar continuo y así no se puede vivir. No tenemos tiempo para apreciar las pequeñas cosas que nos rodean, por lo que no vemos más allá de nuestras necesidades y si alguien desinteresadamente te ofrece cosas que te van a hacer bien, pasamos de ello.
Soy de las que piensa que es mejor centrarse en el cada día y no darle más vueltas de lo necesario a las cosas, porque vivir en el pasado no es bueno, pues no puedes volver a cambiar las cosas pero vivir en un futuro incierto es peor todavía porque hace que tu día a día sea miserable.
Desde aquí proclamo un "carpe diem" generalizado, para poder disfrutar de la vida que tenemos ya que un día puede pasar que desaparezcas sin haber explotado tus ganas de vivir, sería una pena.
Miraba la fotografía y no dejaba de asaltarles dudas ¿Cuál habría sido la historia? ¿Por qué se había tomado? ¿Qué se escondía detrás de ella? Muchas preguntas que quería resolver y que no le dejaban concentrarse en nada más.
Encontró la dichosa foto, hacía ya un mes, en un baúl perdido donde se encuentra todas las cosas que tienen algún misterio. El baúl no era suyo, sino que venía con la casa en la que vivía, todo muy misterioso. Cuando lo vio por primera vez, decidió no hacerle caso, seguramente estaría lleno de cosas inútiles e inservibles. Pero un día la curiosidad le picó y decidió que ya era hora de averiguar si estaba en lo cierto o no.
Nada más abrirlo una oleada de polvo le golpeó la cara directamente, cuando se disipó un poco, cual fue su sorpresa que allí dentro no había ningún papel, es más solo había una pequeña foto antigua sacada seguramente con una polaroid. En ella, se podía ver perfectamente a una pareja bailando mientras la nieve les caía como un pequeño abrazo, sus caras denotaban felicidad plena; le dio la vuelta y sólo habían escrito una fecha 1969.
Su intriga no pudo más y se puso enseguida a investigar. Lo primero que hizo fue escanear la foto para poder hacer una búsqueda de imagen "Bendita tecnología" pensó, pues sino existiera hubiese tardado horas en poder hacer ese sencillo paso. La búsqueda de imagen le dio un nombre Alicia. Ella se extrañó pues ese era su nombre, pero no le dio más importancia. Siguió averiguando más sobre aquella misteriosa Alicia, encontró que había vivido en su misma ciudad y que había estado trabajando como actriz en pequeños papeles.
De repente se quedó blanca, " no puede ser, no puede ser" seguía repitiéndose y es que acaba de descubrir una cosa que no podía ser cierta; ella, Alicia Gilbert era la chica que aparecía en esa foto de hace más de 20 años.
(Continuará)
Las relaciones a distancia es un tema controvertido donde los hayas. Casi todo el mundo reniega de tener este tipo de relación, pero alguna vez en tu vida la vas a tener porque es irremediable. Nos atrae las dificultades y lo que implica ver sólo a esa persona un par de días en los que vives en una burbuja.
Es complicado mantener un algo a la distancia cuando no sabes si en algún punto vas a llegar a compartir misma ciudad con esa persona, aunque muchas veces esas dudas se suplen al vivir el momento. Eso sí, para que esto funcione las dos personas tienen que estar en el mismo plano, porque si uno está pensando en una seriedad total pero el otro, en poder echar mil canas al aire, mejor salir corriendo y ahorrarse un montón de disgustos. Otro aspecto a tener en cuenta es no precipitarse, es decir no ir por delante en la relación, tampoco es bueno en una relación no a distancia. No puede prever el futuro y menos controlarlo, por lo que si intentas dirigir la relación, apaga y vámonos. Mejor ir viviendo el día a día que ya con eso vas a tener mucho en lo que pensar.
Los detractores de estas relaciones achacan la no funcionalidad en el escaso contacto físico, es verdad que al principio es difícil y más si estás acostumbrado a tener una relación convencional, pero como en todos los casos es ir acostumbrándote. Además cuando nunca habías probado el sexo, no te morías por no tener cada semana, es una necesidad que se puede controlar perfectamente.
Una relación a distancia puede ser muy bonita si sabes como llevarla, sino, mejor ni lo intentes.
Una sensación que paraliza hasta a los más intrépidos. Aparece de repente y no sabemos como quitárnoslo de encima. Un escalofrío que te recorre desde arriba hasta abajo y que puede aparecer por motivos diferentes, pero lo mejor para combatir ese terror es tener a gente que te ayude a combatirlo.